Para destruir discos duros de forma definitiva no basta con borrar archivos, formatear o acercar un imán. La única forma de asegurar que la información no se puede recuperar es la destrucción física del soporte, realizada con un método adecuado y documentada con un certificado.

En este artículo desmontamos los mitos más extendidos sobre cómo destruir discos duros y explicamos cómo se debe destruir un disco duro definitivamente. ¡Toma nota!

¿Por qué una empresa debe destruir discos duros?

Los discos duros de ordenadores, servidores, impresoras multifunción, móviles y tablets guardan datos de clientes, empleados, contratos y finanzas. Cuando estos equipos se retiran, esa información sigue ahí.

El Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y la LOPDGDD obligan a aplicar medidas técnicas adecuadas durante todo el ciclo de vida del dato, incluida su eliminación. Una filtración desde un disco mal destruido puede acarrear sanciones, reclamaciones y un daño reputacional difícil de revertir.

Por eso, destruir discos duros no es una tarea doméstica, sino que esta debe formar parte de la política de seguridad de la empresa.

6 mitos sobre cómo destruir un disco duro

Destruir discos duros siempre ha estado asociado a una gran cantidad de mitos. Desde DCD, entramos en detalle en los más comunes:

Mito 1: «Un imán borra el disco duro»

Un imán doméstico, como el de la nevera o el de un altavoz, no borra un disco duro. Esta creencia viene de los antiguos monitores CRT y disquetes, que sí eran sensibles a campos magnéticos débiles.

Lo que sí funciona en discos mecánicos es un desmagnetizador profesional (degausser), un equipo que genera un campo magnético muy intenso y controlado. No es algo que se pueda improvisar en la oficina y, además, no sirve para SSD ni memorias flash.

Mito 2: «Si formateo el disco, los datos desaparecen»

Formatear solo elimina el índice que indica dónde están los archivos. Con programas de recuperación gratuitos es posible rescatar documentos, contraseñas, números de tarjeta o historiales médicos de un disco formateado.

Mito 3: «Borrar los archivos y vaciar la papelera es suficiente»

Al borrar un archivo, el sistema marca ese espacio como libre, pero los datos permanecen hasta que se sobrescriben. Es la forma menos segura de eliminar información.

Mito 4: «Con un martillo o un taladro queda destruido»

Golpear o perforar un disco daña la carcasa, pero puede dejar fragmentos de los platos o chips de memoria intactos. En un SSD basta un chip entero para recuperar parte de la información. Además, es peligroso y no deja ninguna prueba de destrucción.

Mito 5: «Reciclar o vender los discos viejos no tiene riesgo»

Diversos estudios con discos de segunda mano comprados en subastas y webs de venta han encontrado datos recuperables en una parte importante de ellos. Acumular discos en un almacén o enviarlos a reciclar sin destruirlos antes multiplica el riesgo de filtración.

Mito 6: «Solo los ordenadores contienen datos confidenciales»

Móviles, tablets, pendrives, tarjetas de memoria, servidores e incluso fotocopiadoras e impresoras multifunción almacenan información. Todos deben incluirse en el proceso de destrucción.

¿Cómo se debe destruir un disco duro definitivamente?

Un disco duro se destruye definitivamente cuando su soporte físico (platos o chips) queda reducido a partículas tan pequeñas que es imposible reconstruir la información. Por tanto, el método correcto dependerá del tipo de disco:

Método HDD (mecánico) SSD, móviles y memorias flash Nivel de seguridad
Borrar o formatear No seguro No seguro Nulo
Software de sobrescritura Parcial Poco fiable (no alcanza todas las celdas) Bajo–medio
Golpes, taladro, martillo No seguro No seguro Bajo
Desmagnetizado profesional Eficaz (inutiliza el disco) No sirve Alto en HDD
Trituración industrial Eficaz Eficaz si el tamaño de partícula es pequeño Muy alto
Desmagnetizado + trituración Máxima garantía — Máximo

Normativa y certificado necesario a la hora de destruir discos duros

La práctica de destruir discos duros se apoya en estándares reconocidos que fijan cómo debe hacerse y hasta qué tamaño deben reducirse los fragmentos:

  • UNE-EN 15713: norma europea sobre destrucción segura de material confidencial, que regula el proceso, la seguridad de las instalaciones y la cadena de custodia.
  • DIN 66399: define niveles de seguridad según el tipo de soporte (por ejemplo, categoría H para discos duros magnéticos y E para soportes electrónicos como SSD).
  • RGPD: exige poder demostrar que los datos se han eliminado de forma segura.

El certificado de destrucción es el documento que acredita ese cumplimiento. Debe indicar la fecha, el método empleado, el número de soportes destruidos y, si es posible, sus números de serie.

5 pasos necesarios para destruir discos duros acorde a una política segura 

Desde DCD, destacamos los siguientes pasos para lograr destruir discos duros siguiendo una política de seguridad confidencial:

  1. Inventario de soportes: ordenadores, servidores, móviles, pendrives, impresoras y cualquier equipo con memoria.
  2. Define cuándo se retiran: fin de vida útil, renovación, avería o fin de contrato de renting.
  3. Almacénalos de forma segura hasta su destrucción, en un lugar cerrado y con acceso restringido.
  4. Contrata a una empresa especializada con cadena de custodia, trazabilidad y certificaciones.
  5. Archiva los certificados de destrucción como prueba ante auditorías o la Agencia Española de Protección de Datos.

Destruye tus discos duros con DCD

En DCD somos especialistas en la destrucción confidencial de soportes de información. Recogemos tus discos duros, los destruimos con equipos industriales y te entregamos un certificado de destrucción detallado para que cumplas con el RGPD.

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